Paratexto

5 semanas con estudiantes chinos

Ha llegado a la universidad un grupo de estudiantes de China. Vienen para cursar un máster, y me han encargado una asignatura de analítica de datos que dura 5 semanas. Nada nuevo para mí, porque es mi especialidad y será mi tercer año con estas sesiones. Pero todavía, unos días antes de estas clases, estoy bastante nervioso e irritable.

La barrera del idioma

Aunque me defiendo bien con el idioma, estas son las únicas sesiones que imparto en lengua extranjera durante todo el año académico. A lo largo de la primera hora de clase me siento patoso y cometo muchos errores. Me cuesta encontrar algunas palabras y dudo. Pero esto es normal, pido disculpas y sigo con la clase.

A ellos también les cuesta muchísimo el idioma. No quiero ser reduccionista o generalizar, pero en mi experiencia los alumnos y alumnas de China no acostumbran a tener un buen nivel de inglés. Supongo que la enseñanza de este idioma debe mejorar en su país natal. Pese a todos estos nervios, las clases salen bien.

Su cultura académica

El segundo tema importante es su cultura académica. Su actitud en el aula es muy pasiva. Cuando buscas su participación esquivan la mirada y en ocasiones no contestan. Por un lado les intimida intervenir y dialogar con el profesor: temen equivocarse. También se avergüenzan de su nivel de inglés, su acento, o sencillamente no están prestando atención. Pueden llegar a ser muy dispersos si el tema no les interesa.

Tampoco preguntan o plantean sus dudas durante la clase. Nunca levantan la mano. Parece que interrumpir la clase para pedir una aclaración se percibe como una falta de respeto hacia el profesor. En su lógica, si algo no se ha entendido, es porque el profesor no lo ha explicado bien. Pero esta es mi intuición y no lo he podido contrastar.

Mezcla cultural y el streetwear asiático

Algo que me sorprende cada año es su estética y la mezcla cultural. Hace tiempo leí, por alguna parte, que la cultura china está muy influenciada por la japonesa y la surcoreana. Tanto, que el gobierno chino buscó prohibir la importación de elementos culturales de estos países (cómics, pelis, videojuegos, disfraces). Están perdiendo un poco sus raíces, eso dicen los expertos.

La influencia asiática es palpable en el aula, especialmente en la ropa y los complementos. Ellas visten con faldas: algunas largas y otras muy cortas. Mezclan el oversize con prendas muy elegantes y toques modernos. Ellos tienen un enfoque minimalista, colores neutros, ropa holgada y cierta sofisticación en los complementos (gafas, zapatos, relojes). Es muy curioso. Difícil de describir... Pero estoy seguro de que sabes a lo que me refiero. Es moda urbana asiática, y lo habrás visto en YouTube.

Algunos y algunas parecen tener más influencia japonesa, vistiendo camisa, pantalón de pinza o falda plisada y chaqueta corta. Parece un uniforme de secundaria. Hay de todo, incluso cosplayers, tanto chicos como chicas.

Sea como sea, estas estéticas contrastan mucho con la moda mediterránea o el estilo costumbrista, al que yo estoy más habituado por vivir en el interior. No me malinterpretéis: me encanta su estilo, pero es raro de ver, incluso en una urbe como Barcelona.

En general son enormemente respetuosos. Saludan al entrar y salir con una pequeña reverencia. Es encantador. Siempre tienen una sonrisa para el profesor. Son un ligeramente perezosos y no aguantan bien la presión. Su timidez es adorable. Tienen dificultades para cumplir los plazos de entrega y no acostumbran a ser puntuales. Puede que les falte algo de disciplina, o bien en su cultura existen márgenes de tolerancia a los que yo no estoy acostumbrado.

Lo que está por venir

Me quedan por delante 5 semanas con este grupo de alumnos. Debo armarme de paciencia. Pese a todas las complicaciones y malentendidos culturales, al final, el balance siempre es positivo. Cada año aprendo algo nuevo de ellos, y veo más claro que debería aprender chino.