Al señor Scrooge le hubiera gustado la Inteligencia Artificial
Hace algunas semanas vi "Cuento de Navidad" (1951), una adaptación al cine de la famosa novela de Charles Dickens. Me pareció una película brillante y necesaria. Me sorprendió la actualidad del tema que trata: el capitalismo sin alma y la miseria de aquellos quienes solo desean el dinero. La recomiendo mucho. Creo que deberían ponerla en todas las escuelas.

Nuestra relación con el trabajo y el dinero es fuente de angustia y una forma de violencia estructural. Se nos educa para la autoexplotación. Esto es algo omnipresente en la película y todos los personajes lo sufren a su manera.
El señor Scrooge dirige sus empresas y toma decisiones desde su oficina, revisando en silencio los libros de cuentas y sin valorar la vida de aquellos que le rodean. Del mismo modo, hoy nuestra seguridad laboral depende de una tabla de Excel. Y, si la IA nos amenaza, es porque encarna el sueño húmedo del señor Scrooge: la productividad absoluta, el beneficio sin el "estorbo" de las necesidades humanas.
La película, como la novela, es idealista. Es tentador decir que, en realidad, el dinero no importa. Esa es la moraleja en la novela "Cuento de Navidad". Pero creer eso, en pleno 2026, sería una mentira infantil.
Como decía al principio, es sorprendente que una novela publicada en 1843 aborde un asunto de tanta actualidad. Parece que la avaricia y la falta de humanidad son problemas enquistados en nuestra sociedad. Me pregunto si en un futuro esto será distinto.