BlueSky también caerá
Bluesky es la forma en la que Jack Dorsey, fundador de Twitter, nos pide perdón por vender la red social a Elon Musk. Pero antes de eso, mucho antes, ya se tomaron decisiones que encaminaban Twitter hacia lo que es ahora (X.com = 💩). Musk sencillamente lo precipitó todo.
Si Jack Dorsey hubiera continuado dirigiendo Twitter, quizás todo el proceso hubiera ido algo más lento. Se hubiera procedido con más cautela, y obviamente nos hubiéramos ahorrado muchos disgustos. Pero todo lo que es Twitter hoy, ya estaba previsto o era inevitable. Porque las deudas se deben pagar y la red operaba con pérdidas.

Como decía... Dorsey nos pide perdón lanzando Bluesky, que es Twitter pero sustrayendo todo lo que está mal. Es lo que él hubiera querido para su anterior red social.
Con Bluesky ya en marcha, y constituida como una Public Benefit Corporation, Jack Dorsey se larga en 2024 para dirigir otros proyectos más estimulantes. Ya ha limpiado su conciencia, ¿qué más se le puede pedir? Antes de salir, y cabreado con la actual junta directiva por el rumbo de Bluesky, el mismo Dorsey dijo que la plataforma era un "Twitter 2.0", señalando que la cosa no acabaría bien.
En febrero de 2026, Bluesky alcanza los 42 millones de usuarios. Se desconoce cuántos de estos están activos. Porque Bluesky dice ser transparente, pero ciertas cosas no son públicas. No quieren estropear la sorpresa.
Las fuentes de financiación de Bluesky
Para mantener la red social operativa, Bluesky se financia a través de rondas de Serie B, donde capta dinero procedente de fondos de inversión, muy vinculados al mundo cripto. Huele mal. Este es el dinero que usan para pagar las nóminas. Mirando las cifras, por encima, han recaudado unos 120 o 130 millones de dólares. Ese dinero no es un regalo y no se entrega a fondo perdido, obviamente. Se obtiene a cambio de acciones, que deberían ser rentables en algún momento.
Entre personal técnico, moderadores, costes de infraestructura, etc... ¿Cuánto cuesta mantener la fiesta en marcha? Algunas fuentes poco fiables señalan que Bluesky gasta unos 2 millones de dólares al mes. Entre 20 y 24 millones al año. ¿Cuánto gastan realmente? Nadie lo sabe, porque esto tampoco está incluido en su compromiso de transparencia con los usuarios.
Dos millones de dólares mensuales de gastos no es nada en el contexto de las grandes tecnológicas. Pero... ¿Quién puede sostener un negocio así? Es evidente que tarde o temprano se impondrán medidas para monetizar Bluesky. Según las previsiones, este 2026 llegarán funcionalidades premium de "Bluesky+": verificación de cuentas, personalización de perfiles y vídeos con mejor resolución. Todo esto, dicen, manteniendo la gratuidad para todos los usuarios y sin ventajas de visibilidad.
La mierdificación es inevitable
¿Realmente creen que el programa "Bluesky+" será suficiente? ¿Cuánto durará este compromiso de no tocar la visibilidad? Es evidente que el siguiente paso será introducir publicidad. No hacerlo sería absurdo, porque la publicidad está en el ADN de este tipo de plataformas. Ninguna otra plataforma ha logrado un sistema sostenible de monetización distinto. Y, de existir alternativas, no son las que los inversores quieren, por ofrecer rentabilidades muy bajas.
Finalmente, para que la publicidad realmente funcione, deberán recopilar datos de comportamiento de los usuarios, segmentarlos por intereses, y vender estos datos a los anunciantes, para que puedan ubicar su publicidad dirigida.
Tras la publicidad, y para que este sistema tenga sentido, la plataforma empezará a jugar con la atención de los usuarios, implementando algoritmos de personalización, cuyo fin último es retener. Esta retención aumenta la publicidad consumida y, por lo tanto, los ingresos. No hay otro camino, insisto. Ninguna empresa puede palmar 2 millones de dólares al mes indefinidamente.
El proceso será voluntario, o forzoso, pero inevitable.
Esta espiral descendente la hemos visto antes en Twitter, pero también en Facebook, Reddit, Instagram, YouTube, TikTok o LinkedIn. Es lo que Cory Doctorow llama "mierdificación", un proceso de extracción económica perfectamente planificado y ordenado. Porque Bluesky es una empresa privada que actualmente está valorada casi en mil millones de dólares, y sus inversores van a querer cobrar, tarde o temprano. Si los actuales dueños (fondos de inversión) quieren vender, será necesario que la compañía ingrese dinero o... que parezca que lo va a ingresar.
Por lo tanto: será lento, suave, pero inevitable. Que nadie se engañe.