Paratexto

La basura, al contenedor

Me conozco lo suficiente como para saber que esto no puede ser un ejercicio improvisado. Soy de sangre caliente y hay muchas cosas en este mundo que me generan indignación. Un blog en manos de alguien temperamental, impulsivo y con tendencia a no elegir bien sus palabras, o a no medir la longitud de sus frases... puede llegar a ser un auténtico peligro para la sociedad.

Necesito establecer normas sencillas, cosas como:

  1. No hablar de política.
  2. No faltar al respeto de forma gratuita.
  3. Bla, bla, bla.

—¿Cuántas normas debería poner? —me he preguntado a mí mismo.
—¡Un decálogo! —me he respondido.

He buscado en el diccionario:

Decálogo
Del lat. tardío decalŏgus, y este del gr. bizant. δεκάλογος (dekálogos).

  1. m. Conjunto de los diez mandamientos de la ley de Dios.
  2. m. Conjunto de normas o consejos que, aunque no sean diez, son básicos para el desarrollo de cualquier actividad.

En mi calle vive un señor que cada noche deja una bolsa de basura en el suelo, frente al contenedor. Se niega a meterla dentro. Desconozco si esta persona sufre alguna condición que le impida realizar ese gesto, por lo que no seré injusto en este punto.

A medianoche, los gatos del barrio se acercan al contenedor para hurgar en dicha bolsa en busca de comida, desparraman todos los desechos por la acera. A la mañana siguiente, decenas de niños deben caminar por esa misma acera, sobre la basura, en su paseo hacia la puerta del colegio, que está al final de la calle.

La escena es horrorosa y el comportamiento del malhechor, injustificable. El ayuntamiento debería mandar a todos los vecinos una lista de normas de civismo y convivencia. Cosas básicas... ¿un decálogo?

Pero hay normas que, por ser tan básicas, no necesitan ser escritas. Es costumbre de las sociedades civilizadas meter la basura dentro del contenedor, y todos deben cumplir con esto aunque no exista una ley en negro sobre blanco.

Por esta misma razón, he decidido no escribir ningún decálogo para este blog. Son cosas tan elementales que, si en algún momento consideran que las incumplo, sencillamente deberían considerarme un incivilizado sin educación, porque la basura debe tirarse en un contenedor, no en un blog.