Los creadores de contenido que usan IA están cavando su propia tumba
Hace un par de semanas dediqué un ratito, durante el café de la tarde, a buscar nuevos creadores de YouTube sobre temas de mi interés. Hice unas búsquedas, encontré algunos canales nuevos y vi algunos vídeos. Y aquello derivó, durante la cena, en una conversación con mi pareja sobre algo que, sin ser demostrable, para mí era evidente: la mano de la Inteligencia Artificial estaba presente en todos los guiones. Todo sonaba igual. La experiencia fue decepcionante. Encontré personas reales, sí. Pero todas ellas usando un lenguaje y unas expresiones que no eran naturales ni propias de un ser humano. Todo en esos guiones, desde la sintaxis hasta la lógica argumentativa, carecía de temperatura.
No voy a profundizar en qué (vamos a llamarlo) "marcadores" lingüísticos causan este efecto "inquietante". Son un conjunto de modismos y clichés. He visto que también lo llaman "tropos". Son estructuras y formas de uso del lenguaje propias de los modelos de lenguaje. Todos sabemos de lo que estoy hablando, porque todos lo hemos visto, oído y leído. Si quieres saber más, el YouTuber JT Chapman le ha dedicado un vídeo, y creo que acierta tanto en el fondo como en la forma: YouTube Has An AI Writing Problem
¿Qué hace que un texto sea "humano"?
De lo que sí que quiero hablar (un poco) es de aquello que hace que un texto sea genuinamente humano. Y, para esto, empezaré por lo evidente: la Inteligencia Artificial no puede mantener una conversación con su pareja, y tampoco toma el café. Y puede parecer que esta reflexión sobre lo que la IA puede (o no puede) hacer es irrelevante. Pero, para mí, es el corazón del asunto. El ser humano explica, narra, argumenta y justifica sus ideas (en parte) usando su experiencia personal. La comunicación humana no consiste únicamente en transmitir información correctamente, seguir todas las normas de la sintaxis, construir argumentos plausibles o utilizar un lenguaje reconocible. También consiste en expresar una experiencia en un contexto concreto: la de alguien que ha vivido, aprendido, se ha equivocado, ha discutido, ha cambiado de opinión y ha desarrollado una manera particular de relacionarse con el mundo.
La Inteligencia Artificial, en cambio, no puede hacer nada de eso. Sus ideas, argumentos y explicaciones no reflejan ni contienen experiencia. La IA no mantiene discusiones con su padre, no tiene un grupo de amigos con los que practica deporte, ni cambia los pañales del bebé. No siente frío o sueño. Las Inteligencias Artificiales, y muy concretamente los modelos de lenguaje, no viven situaciones cotidianas. Por esa razón, porque carecen de experiencia y solo pueden limitarse a imitar mediante clichés, notamos el vacío.
Pobres creadores de contenido...
En un ataque de sinceridad diré que siento pena por los "creadores de contenido" que usan la IA para elaborar sus guiones: no se respetan a sí mismos. ¿Acaso no se consideran lo suficientemente inteligentes como para crear algo de su puño y letra? Desprecian a su audiencia al considerar que es mejor ofrecer un contenido impersonal, a algo que realmente conecte su experiencia con la del espectador. También diré que estos "YouTubers" prestan su imagen a una máquina. Solo son un rostro y una voz. Y deberían tener cuidado, porque quizás podrían ser reemplazados/as.
Es triste ver que hay personas que han renunciado a transmitir su mirada, su experiencia y sus argumentos. ¿No tienen ideas propias? Y sospecho algo peor: que en muchos casos ni siquiera hay renuncia, recurren a la IA porque no saben de qué están hablando. Quien domina un tema no necesita que una máquina le dé las palabras.
También puede que ni siquiera se lo hayan planteado. Se presentó la oportunidad y no han dudado en subirse al carro, porque sí, lo sé: hay incentivos económicos y presión por publicar. Y creo que eso lo hace todavía más triste.