Oficialmente sin redes sociales
Hace algunas semanas ya mostré mi descontento con la evolución de Bluesky. No acabo de tener claras sus "supuestas" buenas intenciones, y mucho menos sabiendo que está sustentada por fondos de inversión y de capital riesgo.
Si considero mi aproximación a Bluesky como "mi último intento de reconciliación con las redes sociales", puedo afirmar que el resultado ha sido catastrófico. Pero, al mismo tiempo, este fracaso es una confirmación clara de que no me interesa lo más mínimo la conversación pública o la opinión de los demás cuando estas se manifiestan en un formato que impide la expresión natural y el desarrollo de las ideas.
Con el cierre de la cuenta en BS, puedo decir que estoy oficialmente "limpio".