Reflexiones dispersas
Se ha dicho todo lo decible sobre la IA, pero hoy he leído un hilo de ideas interesante. Empieza en el blog tiramisu.bearblog.dev, quien, a su vez, se hace eco de un artículo de finales de 2025, escrito por Sam Kriss para el... ¿New York Times?, titulado "Why Does A.I. Write Like … That?". Discuten cómo la verborrea excretada por la IA (evidente, identificable y, de algún modo, vacía) está inundando nuestro mundo y cambiando nuestra relación con la escritura y la lectura.
Tras leer ambos textos, quiero aportar mi granito de arena: leer texto generado por IA es como pasear por las backrooms de internet. El texto existe: son letras ordenadas y palabras que siguen un orden coherente, pero se siente liminal. El texto generado por IA te obliga a transitar por él, no quiere que te quedes... no es un lugar seguro, no te acoge. Es como las plantas de plástico: perturbador.
Nota graciosa: mis alumnos tienen entre 19 y 24 años y usan la IA para todo. En los debates de aula no logran componer una frase compleja ni concatenar tres palabras sin colapsar. Cada año es peor. En los trabajos escritos, en cambio, son Cervantes.
Hoy mismo, pero un poco más tarde, y siguiendo el mismo hilo, he leído el post "(not) writing about AI". El autor del post (un europeo afincado en japón) reflexiona sobre el sentimiento de rechazo al estilo de escritura que genera la IA:
If I see an image or piece of writing that's clearly auto-generated, I stop engaging with it (as much as the current situation allows for). If I can't tell right away, and somehow notice that was generated later on, I stop engaging with it then.
El autor (no sé su nombre) presenta también su perspectiva como "creador" de contenido y sus miedos a que alguien perciba su escritura como producto de la IA. Sobre esto, nos invita a no preocuparnos demasiado: la escritura es un proceso personal y creativo. Siempre existe el riesgo de que alguien piense que el texto que estás publicando ha sido escrito por una máquina. ¿Quién no ha pensado en esto?...
Por cierto, me ha encantado el concepto "hagedō", que significa "asentir con vehemencia" o estar "totalmente de acuerdo" en el antiguo argot de internet de Japón.
Pensar en voz alta
He leído un post muy interesante titulado "I just want to write without thinking about who's reading".
I've been wanting to start a little corner of the internet where I can actually write – not for an audience, just to think out loud, messily and honestly, the way you do in a diary that happened to live online.
Then it hit me: my name would be on it, and immediately the questions started. What if a future employer finds it? Do I keep it anonymous somehow? Do I share it with friends and family, or keep it hidden from them too?
El texto completo me ha parecido una reflexión brillante sobre lo que significa tener un blog, pensar en público o escribir cosas que, tarde o temprano, la gente leerá. ¿Por qué tenemos la necesidad de hacer públicas nuestras reflexiones? Algunos blogs son tan personales, que parecen un ejercicio de exhibicionismo. En este post de Alter's Blog opinan lo mismo: "Reading too many blogs".
Un acto de responsabilidad
Llevo más o menos una semana dando vueltas por Bearblog. Me está encantando. Aquí se respira... ¿El qué? no lo sé... Pero la comunidad es preciosa. Aquí se resume bastante bien lo que siento: "i'm reading all the word vomit". Vivimos en un momento artificial, y leer a personas, aunque sean cosas sencillas y mundanas, resulta inspirador. Gracias.
Ah, si... Una última cosa!
He notado que la comunidad hispanohablante en Bearblog es pequeña. Me preocupa cómo la llegada de nuevos usuarios (entre los que me incluyo) pueda acabar alterando las dinámicas de quienes llevan aquí mucho tiempo construyendo vínculos e interactuando bajo sus propias normas.
Siento una enorme responsabilidad al escribir en este espacio ya que, para muchos, y para mi, Bearblog es un último refugio. Me inquieta que una comunidad más grande y diversa acabe exigiendo cambios que diluyan lo que hace a este sitio especial. En definitiva, me preocupa estropear este sitio.
Gracias a todos,
A.